Prólogo escrito por Javier Crúz-Mena para el libro «Narrar la ciencia: una mirada desde el periodismo», de Carlos Hernández Zarza y Ginarely Valencia Alcántara (compiladores), editado por la Universidad Autónoma del Estado de México, una selección de los reportajes elaborados por el equipo de Criterio que han sido premiados en los últimos años.
El periodismo puede ser uno de los empleos más triviales del mundo o uno de los más difíciles de hacer bien. Cuando se opera siguiendo de forma pasiva una agenda temática blandita (una característica ajena a quienes ponen en riesgo su seguridad personal en el México actual, a quienes excluyo con admiración de esta categoría) y se procede cosechando declaraciones bajo el principio de autoridad, entonces ese periodismo, y en particular el periodismo científico, son fáciles de hacer: se identifica una o dos fuentes con fama –o con un título rimbombante–, se les extrae material entrecomillable, se les cita, se añaden un par de capas de contexto –los datos y los títulos largos vienen muy bien aquí–, se salpimenta con lugares comunes y se publica.
Este libro es resultado de poner la mira mucho más arriba. Primero, por su renuncia a la pasividad en la determinación de la agenda temática. En la segunda década del siglo xxi es extraordinariamente fácil dejarse llegar historias aparentemente periodísticas, aparentemente de ciencia, ya medio trabajadas, para medio terminarlas. Digo dejarse llegar literalmente, porque con unas pocas conexiones es posible llenar la bandeja
de entrada del correo electrónico –o la pantalla del celular con notificaciones continuas– con avisos de diversas instituciones del mundo entero interesadas en que los medios periodísticos le den salida a los diversos temas que nos proponen con fuentes convenientemente preseleccionadas. Tal vez ha sido así desde hace dos o tres décadas, pero el volumen y la frecuencia son ahora inusitados. Por tanto, un teléfono con un buen número de científicos proclives en la lista de contactos y una habilidad mínima para hilar párrafos, ya casi bastan.

En los productos emanados de la redacción de Criterio, el noticiario de Uni Radio 99.7 FM, de la radiodifusora de la Universidad Autónoma del Estado de México (uaem), es
fácil encontrar señales de que han renunciado al periodismo fácil. Sus temas no siguen las pautas de los proveedores más prolíficos; persiguen lo que Carlos Hernández Zarza,
subdirector de Noticias, califica en la introducción de este libro como una “apuesta periodística universitaria”, que les ha costado juntas editoriales más largas y seguramente también más investigación, entrevistas más difíciles de planear y
ejecutar, narrativas más complejas en más de un plano.
Lo que leemos aquí no es una acumulación de simulaciones de “periodismo científico” sino un muestrario de lo que resulta cuando se busca un periodismo honesto, con principios a los cuales serle fiel. El abanico de temas revela aires de salud pública y medio ambiente, con una proporción funcional de aromas locales y vientos globales, como uno quisiera esperar siempre de los medios –¡nuestros medios!– de interés público. Tenemos también muestras de intentos por dejar que soplen aires frescos sobre las formas narrativas, asunto particularmente audaz tratándose de periodismo que aspira a tener contenido de ciencia.
He aquí, por cierto, un desafío nada menor: aspirar a incluir ciencia en la narrativa. Como aspiración es mucho más fácil de enunciar que de convertir en realidad cotidiana. Cada reportero, cada medio que se lo ha propuesto, ha debido dedicar minutos de sus juntas editoriales progresivamente más largas a tratar de resolver el misterio de lo que significa “incluir ciencia” en la narrativa periodística. Demanda explorar más allá de la pirámide invertida, ciertamente, y demanda investigaciones que rebasan el aforo del comunicado de prensa.
Demanda fortalecer el proceso de investigación periodística, como identifica lúcidamente Hernández Zarza, hasta ponerlo a la altura de una responsabilidad que no por obvia es menos montañesca: verificar antes de publicar. Podría pensarse que es natural, en consecuencia, que los textos aquí presentados vengan acompañados de múltiples premios. Sin demérito de éstos, quiero decir que me pongo en la fila para la siguiente recopilación, una que esté libre de este requisito. Mientras escribo estas líneas veo en www. criterionoticias.wordpress.com una pieza sobre autos sin gasolina como ¿opción? –entre interrogantes, como debe ser– para dejar de contaminar. Francamente, no necesito esperar a que alguien la premie para que tenga un valor que ya tiene.
Un grupo de periodistas universitarios intenta hacer periodismo aunque no sea fácil; periodismo de ciencia viendo de frente las dificultades que supone hacerlo de verdad. Estas son las luchas que hay que dar. En buena hora la están dando quienes nos entregan estos trabajos.
Javier Crúz-Mena
Ver libro: Narrar la ciencia desde el periodismo
